La trayectoria de Cepeda como defensor de derechos humanos
Para muchos analistas, Iván Cepeda ha usado la defensa de las víctimas como eje de su proyección política. Su discurso ha sido constante en Colombia. Sin embargo, cuando se trata de las víctimas en Venezuela, su voz se diluye.
Durante la última década, Venezuela ha enfrentado la peor crisis humanitaria de la región. Aun así, los colombianos detenidos, los casos de tortura y los millones de migrantes apenas han recibido menciones marginales por parte del hoy candidato.
Ese silencio resulta difícil de entender. Cepeda fue miembro de la Comisión de Relaciones Internacionales del Congreso durante 16 años. Para muchos observadores, su falta de firmeza frente a las violaciones de derechos humanos en Venezuela sigue siendo inexplicable.
De Hugo Chávez a Nicolás Maduro, un apoyo histórico
La cercanía de Iván Cepeda con el chavismo no es reciente. Desde 2012 existen registros de su respaldo público al régimen venezolano. Tras la muerte de Hugo Chávez, afirmó que su legado quedaría “incólume” y lo describió como un líder inigualable.
Ese apoyo continuó con su sucesor. En 2013, Cepeda escribió en redes sociales que Nicolás Maduro era un digno heredero de Chávez y que trabajaría por la paz en Colombia. Incluso en 2016 difundió mensajes donde aseguraba que en Venezuela existía un gobierno democrático.
Este alineamiento sostenido ayuda a explicar su postura actual. Para muchos observadores, esa cercanía ha limitado su capacidad para señalar al régimen como una dictadura, pese a las denuncias de organismos internacionales.
Cifras que el candidato prefiere ignorar
Mientras Iván Cepeda habla de paz y justicia, y de una Colombia más humana, las cifras de la crisis venezolana son contundentes. Desde 2013, más de 7,9 millones de personas han abandonado el país. Miles han sido detenidas de forma arbitraria, según Naciones Unidas.
Ese organismo, junto con Human Rights Watch, ha documentado ejecuciones extrajudiciales y crímenes de lesa humanidad. Los informes coinciden en la gravedad de la situación.
Cepeda suele pronunciarse con fuerza sobre otros conflictos, como Gaza o Ucrania. Sin embargo, frente a las violaciones más graves a los derechos fundamentales en América Latina, cometidas por regímenes afines a su ideología, opta por el silencio.
Cuando menciona a Venezuela, lo hace para criticar a sus opositores en Colombia.
En 2019, comparó la represión colombiana con la venezolana, pero solo para minimizar esta última y cuestionar al gobierno de Iván Duque.
La postura de Iván Cepeda frente a la democracia venezolana
La postura de Iván Cepeda frente a la democracia venezolana ha sido imprecisa. Durante las elecciones de 2024, no rechazó el fraude electoral de Nicolás Maduro. Tampoco se pronunció sobre la inhabilitación de María Corina Machado.
En ese contexto, siguió la línea del presidente Gustavo Petro. Pidió la publicación de las actas, pero evitó reconocer la victoria de la oposición encabezada por Edmundo González.
El episodio más revelador ocurrió en enero de 2026. Tras la operación que sacó a Nicolás Maduro del poder, Cepeda calificó lo ocurrido como un “secuestro” y una “agresión” contra una nación soberana.
Desde España, describió la intervención como un acto de “neofascismo” por parte del gobierno de Donald Trump. Para él, la violación de la soberanía del régimen fue más grave que la caída de un dictador.
La paz de Colombia como excusa para el silencio
¿Por qué este silencio selectivo? La respuesta parece estar en los procesos de paz.
Cepeda ha sido un negociador clave con grupos como el ELN y las antiguas Farc. Para él, mantener a Venezuela como “garante” y aliado en las negociaciones es una prioridad que justifica ignorar la represión interna de ese país.
Venezuela como garante en las negociaciones
En 2017, Cepeda afirmó que nadie podía desconocer el papel de Venezuela en la construcción del proceso de paz. Esa valoración política ha marcado su postura frente al régimen.
Según sus críticos, esa cercanía le ha impedido denunciar la convivencia del gobierno venezolano con grupos armados colombianos en su territorio. Tampoco ha sido enfático frente a las violaciones de derechos humanos en ese país.
En esa misma línea, confirmó desde Neiva que dará continuidad a la política de Paz Total del presidente Gustavo Petro. Al mismo tiempo, ha mantenido su confrontación con Álvaro Uribe, a quien acusa de promover la impunidad en crímenes de lesa humanidad.
Un debate inevitable para la campaña
Iván Cepeda ha dicho estar dispuesto a discutir estos temas. Sin embargo, ese debate aún no se ha dado con claridad. Como candidato presidencial señala que busca construir una Colombia más humana, pero su trayectoria y sus silencios están hoy bajo observación pública.
La campaña del Pacto Histórico enfrenta un desafío central. Debe explicar por qué su candidato calificó como “secuestro” la caída de un régimen que expulsó a millones de ciudadanos y acumuló denuncias por crímenes de lesa humanidad.
En la carrera por la presidencia, ese silencio sobre Venezuela no es un detalle menor. Puede convertirse en el mayor obstáculo para demostrar que su compromiso con las víctimas es coherente, constante y no solo una herramienta de campaña.
Preguntas frecuentes
¿Iván Cepeda se ha pronunciado oficialmente sobre la situación de los derechos humanos en Venezuela?
Iván Cepeda ha hecho declaraciones puntuales sobre Venezuela, pero ha evitado condenar de forma directa y sistemática las violaciones de derechos humanos del régimen de Nicolás Maduro.
¿Qué relación política ha tenido Iván Cepeda con el gobierno de Nicolás Maduro?
Cepeda ha expresado afinidad política con el chavismo desde 2012 y ha respaldado públicamente a Nicolás Maduro en distintos momentos.
¿Cómo ha impactado la crisis venezolana en Colombia?
La crisis ha provocado una migración masiva hacia Colombia, con efectos sociales, económicos y humanitarios en varias regiones del país.




